La ubicación física de la infraestructura TI y el modelo con el que se contrata son decisiones diferentes. Separarlas ayuda a encontrar una arquitectura que encaje con el cliente.
La ubicación responde a requisitos concretos
Puede ser el CPD del cliente, el del proveedor o un centro de datos acordado. La proximidad a las aplicaciones y a los usuarios, la conectividad, los requisitos operativos y las dependencias existentes influyen en esa decisión.
El modelo de servicio define responsabilidades
En un proyecto con inversión del cliente, se adquiere la plataforma y se acuerda el alcance de la implantación y del soporte. En IaaS, se define una infraestructura TI como servicio, con cuota, capacidad y condiciones de operación. Ambos modelos pueden estudiarse para una plataforma en el CPD del cliente.
El CPD sigue teniendo requisitos
Energía, refrigeración, seguridad física, conectividad y acceso para el mantenimiento deben estar preparados. Hay que acordar quién los asume y qué ocurre si una dependencia afecta al servicio.
Qué debe concretar una propuesta
Capacidad y rendimiento, hardware y software incluidos, garantías, mantenimiento, soporte, crecimiento y condiciones de salida. La gestión de las aplicaciones, las copias y los sistemas operativos también debe quedar situada dentro o fuera del alcance.
La pregunta útil
En lugar de empezar por una ubicación predeterminada, conviene preguntar: ¿qué plataforma, qué servicio y qué reparto de responsabilidades permiten trabajar mejor a esta organización?
